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| 1938,
Génova, Suiza Discurso en la Liga de Naciones > "Su Excelencia Sr. Presidente, el pueblo etiope, al se le negó todo tipo de ayuda, está avanzando solo en su camino hacia el calvario. No se ha escatimado ninguna humillación a la victima de la agresión. Se han utilizado todos los recursos de procedimientos para excluir a Etiopia de La Liga de Naciones, tal como lo demanda el agresor. De este modo, por tres años ha existido ante el mundo y la Liga de Naciones el problema del orden internacional; ¿ganará la ley el juego contra la fuerza, o la fuerza contra la ley? > Etiopia, la victima de una agresión imperdonable, ha puesto su confianza en la firma del Pacto de los Estados-Miembros de la Liga, a pesar de que el apoyo que se le debía solamente fue concedido en una medida muy inconclusa. Desde 1935, Etiopia ha observado con dolor el sucesivo abandono de las firmas que habían estado incluidas al Pacto. > Muchas potencias han sido amenazadas con ser agredidas y advirtiendo su debilidad han abandonado a Etiopia. Han manifestado el grito de pánico y la derrota. ¿Todos por si mismo? Con la fútil esperanza de buscar el favor del agresor, se han considerado libres de las promesas que habían asumido por la seguridad general. De este modo, ellos han destruido todos los principios sobre los cuales descansa su mismísima existencia. Ellos han hecho pedazos los tratados que garantizaban su propia independencia; los tratados de no-agresión, el Pacto de la Liga de Naciones, el Pacto de Paris. ¿Con qué derecho serán ellos capaces de invocar estas promesas, si ellos consideran como pedazos de papel los tratados que han firmado? > Las agresiones han tomado lugar en un numero cada vez mayor. El contagio ha sido propagado. Ciertos estados ahora se encuentran comprometidos en una lucha total, otros han sido amenazados. El miedo impera sobre el mundo. Las victimas actuales o futuras se estremecen pensando en el futuro, piensan que pueden mejorar su situación al adular a aquellos cuya agresión temen. La moralidad internacional ha desaparecido. La excusa de estos pueblos débiles es su propia debilidad, la certeza que serian abandonados como lo ha sido Etiopia, y entre dos males ellos han escogido el que el miedo al agresor los ha llevado a considerar que es el menor. Que Dios los perdone! > Aquellos gobiernos que desde el comienzo de nuestros procesos han continuado brindándonos su apoyo moral y han mantenido constantemente su inquebrantable solidaridad a las estipulaciones del Pacto, expreso, en nombre de mi pueblo nuestra profunda gratitud por su leal amistad. > El pueblo etiope se siente decepcionado al observar la actitud de la mayoría de los estados poderosos en el mundo. Estados que siempre han proclamado su solidaridad al Pacto, declarando su respeto por las promesas contenidas en los tratados internacionales, y recordando que la base de la moralidad internacional es la inviolabilidad de los contratos internacionales. > A solicitud de los Estados mas poderosos del mundo, el problema etiope ha sido añadido a la agenda de la sesión actual del Consejo. Ha sido presentado en términos muy definitivos: "Las consecuencias surgidas de la situación existente en Etiopia". Lo que se ha propuesto, es garantizar realmente el cumplimiento de una Anotación incluida en el acuerdo concluido el 16 de Abril de 1938 en Roma, en la cual el Embajador británico manifiesta al Ministro de Relaciones Exteriores italiano lo siguiente: "Tengo el honor de informarle a Su Excelencia que el gobierno de Su Majestad desea eliminar cualquier obstáculo que pueda, en este momento, ser considerado una causa que obstruya la libertad de los Estados-Miembros con relación al reconocimiento de la soberanía italiana en Etiopia, intentamos tomar los pasos necesarios en la próxima reunión del Consejo de la Liga de Naciones con el propósito de aclarar la situación de los Estados-Miembros en este sentido". > Esta Anotación es un anexo al Protocolo del 16 de Abril de 1938, que constituye el Tratado Anglo-Italiano, y los anexos 5, 6 y 7 de dicho Protocolo. El anexo 5 contiene una declaración relacionada con el lago Tana; el anexo 6 una declaración relacionada con las obligaciones militares de los ciudadanos italianos en África Oriental; el anexo 7 una declaración relacionada con el libre ejercicio de religión y el trato de las organizaciones religiosas británicas en el África Oriental italiana. Según esta convención y estos anexos, el gobierno británico, en lo concerniente ha admitido, sujeto a ciertas condiciones, una promesa a Italia al reconocer al gobierno italiano como una soberanía de jure del Estado de Etiopia. > Según la Anotación del 16 de Abril de 1938 el gobierno británico realizó una segunda y adicional promesa con el gobierno italiano, y lo hizo incondicionalmente. Se comprometió a usar todas sus influencias con los Estados-Miembro de la Liga de Naciones a fin de remover aquellos obstáculos que puedan, en estos momentos, ser considerados como un impedimento a la libertad de los Estados-Miembros en los procedimientos para reconocer la soberanía italiana sobre Etiopia. |
| Opuesto al Pacto > Al Consejo se le solicito destruir el papel protector impuesto por la Asamblea de la Liga de Naciones el 11 de Marzo de 1932, y que confirmado por la Asamblea el 4 de Julio de 1936 establece lo siguiente: "La Asamblea de la Liga de Naciones declara que los miembros de la Liga no están obligados a reconocer cualquier situación, tratado o acuerdo que pudo haber sido realizado por medios perjudiciales al Pacto o al Pacto de Paris.". > Así es como el Pacto propone aplicar los principios de la ley internacional y el Articulo 10, por el cual los miembros se comprometen a respetar y mantener, contra toda agresión externa, la integridad territorial e independencia política de cada miembro. > Sin embargo, no reconoce que una conquista mediante la agresión sea una obligación onerosa al cumplir lo establecido por el Articulo 10, ya que solamente involucra una actitud pasiva. No es un llamado para que los Estados-Miembros hagan un sacrificio nacional, ni que incurran en cualquier riesgo de guerra o represalia. > Se ha convertido hoy esta actitud pasiva en una carga demasiado pesada para aquellos gobiernos, que a fin de aceptar una vez más lo que ellos llaman relaciones diplomáticas normales con Roma, han pensado que es necesario proclamar en una forma u otra, y siempre en una forma poco satisfactoria, su solidaridad con la política de no reconocer la anexión del territorio obtenido por la fuerza? > El brutal abandono hoy a esta política que está contemplada en el Pacto, y el cual también parece que exige el poderoso Imperio Británico. > Lamento mucho encontrarme aquí oponiéndome a un gobierno que me inspira los sentimientos mas sinceros de admiración y profunda gratitud. Este fue el gobierno que, en mi aflicción, me otorgo su hospitalidad generosa. No olvido nada de lo que le debo a Gran Bretaña. > También apelo al gobierno francés, cuyo poderoso apoyo recibí hace quince años durante la admisión de mi país en la Liga de Naciones. Francia ha sido, en todo momento, el consejero desinteresado, tanto para mis predecesores como para mí, el consejero al que siempre escuchamos durante los tiempos difíciles. Cómo puedo olvidar todo lo que existe en el pasado de su amistad y fiel apoyo? > Pero yo, el soberano de Etiopia, tengo una obligación mas importante que cualquier otro, y es el deber de defender a mi pueblo oprimido, al cual más de cincuenta naciones proclamaron libre hace menos de tres años, y que hoy día es victima de una agresión odiosa. Muy respetuosa pero firmemente, le solicito al gobierno británico -y todos reconocen la lealtad, generosidad y humanidad de ese gobierno- examinar otra vez su propuesta relacionada con la situación del pueblo etiope. > La interpretación del articulo 10 seguramente debe ser el significado que le ha concedido una y otra vez la Asamblea, tan recientemente como el 6 de Octubre de 1937, en relación con otra agresión. Hace escasamente siete meses, la Asamblea ratificó la política contenida en el Pacto con las siguientes palabras: "la Asamblea le garantiza a China su apoyo moral y recomienda a los miembros de la Liga de Naciones de abstenerse de cualquier acción calculada para debilitar el poder de resistencia de ese país y de este modo aumentar sus obstáculos en el conflicto actual, y también examinar individualmente el grado de ayuda que podrían ofrecer a China". Enérgicas protestas > Hoy, se le solicita al Consejo, en lo relacionado a Etiopia, que se recomiende a los miembros de la Liga de Naciones que se asocien en una medida que está supuesta a debilitar los poderes de resistencia del pueblo etiope, agravando de este modo los obstáculos en su conflicto con Italia, y que deben examinar individualmente el grado de ayuda que pueden ofrecer al agresor. > Mientras me opongo a estas infracciones, y a las propuestas que se están realizando, sin importar la forma que tomen, Yo, el legitimo Emperador de Etiopia, dirijo ante todas las naciones del mundo, en el nombre de mi pueblo martirizado, la más enérgica protesta. > A fin de terminar con la escandalosa violación del Pacto, la sugerencia que hoy se le hizo al Consejo invoca, en el momento actual, la situación de facto en Etiopia. > Pero si fuese cierto -y no es así- que el agresor ha quebrantado la resistencia de mi pueblo, aún si de hecho el estuviese ocupando y administrando efectivamente el territorio de mi Imperio -que no es el caso- aún en esas circunstancias, la propuesta presentada ante el Consejo debería ser rechazada sin vacilar. > No aclamó el mundo como una de las señales de progreso más importante de la ley internacional, y como la contribución más eficaz para la reorganización de la paz entre las naciones, el principio proclamado hace unos pocos años por los Estados Unidos, es decir, la negativa para otorgar el reconocimiento jurídico que resultan de una agresión? > Como soberano del pueblo etiope, invoco este principio, ya que es mi obligación defender la independencia política del pueblo etiope, la integridad territorial de Etiopia y a la vez la vida, propiedad y libertad de cada uno de esos individuos y cada una de esas instituciones religiosas o cívicas que caracterizan al pueblo etiope. > Desafortunadamente, es cierto que mi pueblo no puede esperar ningún apoyo material de los Estados-Miembros de la Liga de Naciones. Puedo, al menos, solicitar que los derechos de mi pueblo continúen siendo reconocidos y que, esperamos la justicia Divina, Etiopia pueda permanecer entre ustedes como la imagen viviente del derecho violado? > No digan que el pueblo etiope no obtendrá ventaja de esto, que el único resultado seria la perturbación de la relaciones internacionales. La perturbación más grande que se puede causar en las relaciones entre los pueblos es la confirmación y dedicación a una violación del derecho y de la ley, el homenaje rendido al agresor, el sacrificio de una victima. > Hoy, millones de hombres y mujeres se encuentran escuchando ansiosamente las deliberaciones de la Liga de Naciones. Ellos saben que esta es la hora trágica cuando se determinará el destino de la Liga. La Liga de Naciones que tiene la responsabilidad de garantizar el respeto por las políticas de la justicia internacional, está dispuesta a terminar con su propia existencia al hacer pedazos, con sus propias manos, el Pacto que constituye su única razón para existir? La magnifica obra que recién construyó para que la paz triunfe mediante el uso de la ley, está, así de hoy en adelante, por convertirse en un altar al culto de la fuerza, en un mercado en donde la independencia de los pueblos se convierte en un tema a ser negociado, en una tumba en donde se enterrara la moralidad internacional? Situación actual > Mi oposición a las sugerencias presentadas ante el Consejo extrae una fuerza añadida de la situación actual que de hecho existe hoy en Etiopia. > Tal como ya he manifestado en mis comunicaciones anteriores ante la Liga de Naciones, el gobierno italiano no ejerce control sobre la mayor parte del territorio etiope. Aún en Tigre, que es la provincia más cercana a Eritrea, donde se encuentra la base italiana, las tropas italianas solo controlan los pueblos y áreas donde se han instalado guarniciones. El resto de la provincia no se encuentra bajo su dominio. Las provisiones y municiones solo pueden llegar a las guarniciones por transporte aéreo. > Lo mismo es cierto en la provincia de Begemdir, donde solamente existe una sola guarnición italiana en Gondar, la cual se encuentra aislada del resto de la provincia y cuyas provisiones son recibidas vía aérea. La provincia de Gojjam no está dominada, en absoluto, por los italianos; en la provincia de Shoa, las guarniciones italianas se encuentran instaladas en Addis Ababa y Ankober y a lo largo del ferrocarril hacia Djibouti. > En la provincia de Wallega, también las guarniciones italianas se encuentran acampadas en Gore, Seyo y Lekempti, y estas solo ocupan los pueblos con esos nombres, mientras el resto de la provincia está totalmente fuera de su control. > En las provincias de Jimma, Sidamo, Borana, Bale y Wolamo, la situación es la misma, sólo los pueblos de Jiram, Yirga-Alem, Mega, Goba y Ginir están ocupados. El resto del territorio ha tenido que ser evacuado bajo la presión de nuestros soldados. > En la provincia de Harar, solamente los pueblos de Harar y Jijiga se encuentran bajo la dominación italiana. El resto de la provincia se encuentra totalmente fuera de control italiano. Finalmente los italianos no tienen ningún control sobre las provincias de Danaki y Aussa. > Un anexo de la declaración actual contiene la petición firmada por los jefes de los soldados etíopes explicando la situación y solicitando la ayuda de la Liga de Naciones y del gobierno británico. Todos estos hechos son bien conocidos. Están totalmente confirmados por las noticias que llegan de las colonias británicas y francesas fronterizas con Etiopia. > El mismo gobierno italiano ha tenido que confesar que los gastos incurridos por la ocupación suma cada año miles de millones de liras, sin tomar en consideración el gasto en 1935 y 1936, el cual sumó más de 27.000 millones de liras. > A pesar de este enorme gasto, ha sido imposible explotar el territorio etiope. El programa de construcción de carreteras no pudo ser realizado, no por falta de dinero, sino porque fue imposible trabajar en un país donde la guerra de guerrillas continua implacablemente y continuara hasta que el territorio sea evacuado por los italianos o hasta que se haya exterminado al pueblo etiope. |
| La propaganda enemiga > A fin de abolir la resistencia de mi pueblo y su rechazo de abandonar la independencia de la que ha disfrutado por mas de treinta siglos, las autoridades italianas están realizando propaganda con el propósito de desmoralizar al pueblo, y en estas propagandas se divierten con el abandono con el que fue objeto Etiopia por parte de la Liga de Naciones. > En Europa el gobierno italiano proclama una indiferencia altanera hacia la actitud de la potencias y la Liga de Naciones; pero en realidad, está procurando obtener el reconocimiento de sus conquistas que entonces serian presentadas a los pueblos etíopes como una condena hacia Etiopia por parte de la Liga. No es esto una demostración del valor practico de la política de la Liga de no reconocer la anexión por la fuerza? > De la situación de facto existente, como realmente existe en Etiopia, actualmente, las consecuencias jurídicas a seguir son muy claras. El hecho es que la guerra continua. La ley internacional en tiempos de guerra otorga al beligerante que ocupa un cierto punto de un territorio extranjero ciertas provisiones temporales y poderes limitados. > Los estados que se encuentran fuera del conflicto tienen el derecho de mantener, con las autoridades militares y civiles de las potencias de ocupación, ciertas relaciones temporales, provisionales y limitadas relacionadas con la defensa del interés de sus residentes nacionales que aun permanezcan en los territorios ocupados. > La ley internacional prohíbe absolutamente que el beligerante haga una anexión, y prohíbe a cualquier potencia que es ajena al conflicto de reconocer al ocupante como soberano legal. Así que la situación de facto consolida y añade las estipulaciones del Pacto y del Pacto de Paris, que en la forma más categórica prohíbe de jure el reconocimiento de la anexión, lo cual seria reconocer la conquista de un territorio por la fuerza. > Por supuesto, estoy conciente que para justificar su acción el gobierno británico apela a grandes inquietudes. Nada menos se encuentra en peligro, que la acción del propósito de favorecer la reconciliación mediante el sacrificio de una nación y este sacrificio se realiza dependiendo del arreglo satisfactorio -satisfactorio en lo concerniente a Inglaterra y Francia- del problema español. > Yo solicitaría que esta sugerencia sea omitida. No es absolutamente incompatible con el espíritu del Pacto de sacrificar a un Estado-Miembro de la Liga a fin de garantizar la tranquilidad de otras potencias? Es de este modo que uno sirve al ideal internacional al cual los gobiernos británico y francés han proclamado constantemente su dedicación? No ven los pequeños estados el riesgo que los amenazaría si aprueban crear un antecedente tan terrible? > Además, aún suponiendo que la sugerencia efectuada por el gobierno británico al Consejo sea competencia de cualquier órgano de la Liga de Naciones pase lo que pase, yo pondría en duda, de la forma más enérgica, la sugerencia que este asunto pueda ser decidido por el Consejo. > Es un asunto que es de importancia vital, tanto para mi país como para la Liga de Naciones, donde de hecho lo que esta en peligro es una decisión, una recomendación, un deseo (para alguna otra forma) que tiende directa o indirectamente a liberar a Estados-Miembros de las obligaciones que ellos asumieron cuando firmaron el Pacto, para evitarlos en practica a reconocer de jure la anexión de Etiopia por parte de Italia. Yo mantengo que una autoridad competente para discutir dicho problema es solamente la Asamblea de la Liga de Naciones. En este sentido, Etiopia invocaría la autoridad del Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, quien el 13 de Diciembre de 1936, declaró ante la Cámara de los Comunes: "el problema del reconocimiento de la conquista italiana de Etiopia y la eliminación de ese país de la Liga de Naciones es un asunto que debe establecer la Asamblea de la Liga de Naciones. Es la Asamblea la que debe tomar una decisión en la luz de las circunstancias". Procedimiento de las protestas > Etiopia protesta contra todos los procedimientos de sutilezas, cuyos propósitos serian evadir los reglamentos de competencia que se encuentran escritos claramente en el Pacto. Como dijo el delegado de Portugal, nada puede ser más repulsivo e hipócrita que asfixiar a una nación mediante los procedimientos. > Pactará la Liga de Naciones a cualquiera de dichas cosas? Este Pacto no lo permite. > Yo solicito formalmente, como estoy autorizado a hacer, que el Consejo refiera este problema a la Asamblea de la Liga de Naciones, ante quienes de hecho ya ha sido referido, y solicito, como es mi derecho, que la Asamblea de la Liga de Naciones debería realizar esta investigación. > El distinguido representante de Gran Bretaña recién ha planteado muy claramente el problema. El dijo que en la actualidad hay dos ideales en conflicto, el ideal de la consagración a un fin sublime, y el ideal de garantizar la paz como una medida practica. Él mantiene que la misión mas importante de la Liga es mantener la paz. Si, efectivamente, el principal objetivo de la Liga es mantener la paz. Pero existen diferentes formas de mantener la paz; existe el mantenimiento de la paz mediante el derecho, y existe la paz que se adquiere a cualquier precio. Etiopia considera firmemente que la Liga de Naciones no tiene libertad de preferencia en este asunto. Seria cometer suicidio, si, después de haber sido creada para mantener la paz por medio del derecho, fuese a abandonar esa política, y en su lugar adopte la política de mantener la paz a cualquier precio, aun al precio de la inmolación de un Estado-Miembro a los pies de su agresor. > Al concluir esta declaración, en la cual con toda la fuerza del espíritu y corazón a mi disposición, he procurado trabajar por la defensa de mi pueblo, no puedo evitar recordar el año 1923, el año en el cual mi Imperio fue admitido a la Liga de Naciones. Entonces me comprometí a dirigir a mi pueblo por el camino del progreso de la civilización occidental, que me paresia un estado algo superior al estado al cual había llegado mi país. Desde ese momento no escatime ningún esfuerzo a fin de garantizar el éxito. Se han obtenido importantes resultados. Observo con todo mi pesar que todo mi trabajo ha sido destruido, borrados por la agresión italiana. > Pero un inesperado resultado fue garantizado para Etiopia como realmente ha sido el caso de otros países. La agresión italiana ha unido más estrechamente a los jefes etíopes alrededor del Emperador que en cualquier otro periodo. En el documento que estoy entregando a la Liga de Naciones están incluidas cartas de afecto de los jefes y pueblo etiope. Como Emperador de Etiopia basándome en la fiel dedicación de mis jefes y soldados, en el afecto de mi pueblo, deseoso de poner fin, si es posible, al sufrimiento, repito la declaración que ya antes he manifestado ante la Liga de Naciones. Ahora estoy preparado, como lo estaba antes, para discutir cualquier propuesta para alcanzar una solución que aún al costo del sacrificio garantizaría a mi pueblo el libre desarrollo de su civilización e independencia." Su Majestad Imperial Haile Selassie I Nota: Este discurso fue leído por Lorenzo Taezaz en la Asamblea en representación del Emperador. |
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